Alquilar o Comprar: ¿Qué le conviene más?

Preguntar que es mejor, no tiene respuesta directa. No existe un siempre es mejor alquilar o es mejor comprar, depende del caso. De hecho, buena parte de los problemas de la burbuja inmobiliaria ha estado en creer que comprar es siempre mejor que alquilar

La mayoría de creencias que se tienen sobre la compra no son ciertas y para muchos el alquiler supone, en muchos casos, una opción mucho más rentable. Pero es un tema dificil de decidir. Aqui le presentamos las dos opciones para que Ud. decida.

Estas son algunas de las razones por las que pensamos que es mejor alquilar que comprar una vivienda:

Viviendo de alquiler, en caso de no poder pagar la renta se puede buscar una casa más barata de forma rápida y fácil, mientras que si la casa es de nuestra propiedad es mucho más complicado. También es más fácil poder negociar con el propietario una rebaja en el alquiler que con el banco una rebaja de la hipoteca.

Cada 10/15 años la vivienda necesita una inversión en remodelación por el desgaste. En el caso de vivir de alquiler, esa inversión no corre de nuestra cuenta.

En caso de fallecimiento, si estamos pagando una hipoteca, la deuda pasaría a nuestros herederos, algo que no ocurre con los alquileres.

De media, una hipoteca tarda 40 años en pagarse. Pero a eso hay que añadir la comunidad, seguros, reformas, etc. Al vivir de alquiler nos ahorramos todos esos costes.

Comprar una vivienda no es la mejor inversión a largo plazo. Se trata de una antigua creencia basada simplemente en que el ladrillo siempre sube, y en algunos casos es cierto, sobre todo si estamos al principio de un ciclo de bonanza, pero hay que tener en cuenta la inflación y los elevados impuestos que supone comprar una vivienda para calcular la verdadera rentabilidad que en la mayoría de los casos no supera al alquiler (se calcula que puede ser incluso tres veces más rentable que comprar).

El alquiler supone menor riesgo: en caso de quedarnos sin empleo es mucho más difícil hacer frente a una hipoteca de 30 o 40 años que a un alquiler mensual.

Alquilar no da preocupaciones. Salvo el hecho de pagar la cuota el inquilino no debe preocuparse por pagar impuestos, seguros, comunidad, reparaciones, reuniones de propietarios, etc.

Para comprar, al menos debes tener ahorrado el 30% del importe del inmueble dependiendo de su credito para formalizar la hipoteca. En un alquiler solo tendrás que abonar uno meses de deposito.

Se tiene la falsa creencia de que se es propietario de un piso desde el mismo momento que empiezas a pagar la primera letra, pero en verdad se es propietario de una hipoteca hasta que no se liquida, después de varias décadas en las que los intereses suben y se encarecen los precios.

Por último, debemos apuntar un aspecto que mucha gente no da importancia pero que creemos que sí la tiene y es que vivir de alquiler ofrece una libertad que no ofrece la compra. El hecho de poder cambiar a una casa más grande, cambiar de barrio, de ciudad o de país ofrece un abanico de posibilidades que no puedes aprovechar si ya te has hipotecado y sabes que esa será tu casa para siempre.

Las desventajas del alquiler
1. Suele estipularse en contrato un tiempo mínimo de permanencia.
2.No puedes hacer obra o cambios en la misma sin permiso.
3.Siempre tendrás que destinar un dinero mensual al alquiler.
4.No te beneficias de los ciclos alcistas/bajistas del precio de la vivienda.


Las desventajas de Comprar
1.Requiere disponer de una suma de dinero importante de partida.
2.Proceso más complejo, papeleo, impuestos, etc.
3.Los bancos conceden hipotecas en circunstancias muy concretas
4.Impago de la hipoteca conlleva grave problemas con el banco incluso perder la vivienda.


Si decide comprar:
Como hemos indicado a la hora de comprar una casa con hipoteca se debe tener muy en cuenta el riesgo de impago y con ello un buen análisis de su capacidad de pago tanto presente como futura. No tenemos una bola de cristal para saber si vamos a tener más o menos dinero en el futuro o si va a subir la hipoteca variable. Pero sí podemos tomar medidas preventivas para que, en caso de empeoramiento, el daño sea menor. En primer lugar, podemos eliminar incertidumbres contratando una hipoteca a tipo fijo, ahora más accesibles que en años anteriores. Quizá a lo largo de toda la operación sea un producto más caro, con el que abonemos más intereses, pero que nos dará seguridad y nos quitará sobresaltos.

El segundo consejo es no pagar el máximo de cuota que podamos, dejar un margen. Las entidades financieras recomiendan que destinemos un máximo del 30% de nuestros ingresos, pero si rebajamos a un 25% tenemos capacidad de afrontar subidas de tipos de interés. Si nuestra hipoteca es a tipo variable con los tipos actuales por debajo del 0%, es prácticamente seguro que, a lo largo de 15, 20 o 25 años (plazos lógicos de una hipoteca) los tipos de interés subirán. Si nos sobra dinero, por poder pagar más, guardemos el mismo para cubrir posibles problemas o quizá, si no lo tenemos, amortizar deuda.

Aunque lo recomendable es que lo que destinemos a nuestra hipoteca y otros préstamos no supere un 30% de nuestros ingresos, si reducimos este porcentaje al 25% conseguiremos tener más margen por si se producen subidas futuras. En el entorno actual con tipos de interés de referencia por debajo del 0% existe un riesgo más que razonable de que nuestras cuotas suban de forma moderada y, por tanto, tengamos más problemas de pago.

La desventaja de la compra está en el riesgo por ese compromiso de pago de la hipoteca como garantía de la vivienda. Un segundo problema es la rigidez, sustituir a otra vivienda, vendiéndola no es tan sencillo en muchas ocasiones, a veces el proceso es largo, con más gastos y los precios de venta puede que sea por debajo de el de venta.

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