Padres Indocumentados se Apresuran a Solicitar las Actas de Nacimiento de sus Hijos

De los 11 millones indocumentados 3,3 millones – casi el 33 por ciento— viven con al menos un hijo estadounidense.


Esmeralda Mosso con su hija de tres años Credit Todd Heisler/The New York Times

En tiempos de gran incertidumbre, cuando una llamada a la puerta puede acabar con más de una década de vida en Estados Unidos y separar a una familia, lo mejor es estar preparados. Por lo menos esa es la opinión de Esmeralda Mosso.

Así que una mañana de la primera semana de marzo se unió a la gran cantidad de personas que han estado llegando al registro civil de Manhattan con el fin de conseguir los papeles necesarios para asegurarse de que, pase lo que pase, no los separarán de sus hijos.

Mosso es una inmigrante indocumentada que llegó a Estados Unidos hace 12 años, proveniente del estado de Guerrero, al suroeste de México. Dos de sus hijos nacieron en Estados Unidos.

Ella esperaba en una fila para obtener las copias oficiales de sus actas de nacimiento, un requisito necesario para sacar los pasaportes y lograr que puedan solicitar la ciudadanía doble con México.

“Estoy dispuesta a irme, pero con mis hijos”, dijo. “Sin ellos, no me voy. Aunque usen una grúa, no me voy a ir sin ellos”.

Su situación no es, en lo absoluto, única.

De los aproximadamente 11 millones de personas que están en Estados Unidos de manera irregular, 3,3 millones –casi el 33 por ciento— viven con al menos un hijo estadounidense, de acuerdo con el Migration Policy Institute, un grupo de investigación.

El departamento de Salud de la ciudad, que supervisa el registro civil, dijo que las solicitudes aumentaron un 23 por ciento durante enero en comparación con el año anterior; 7421 personas han pedido sus documentos, lo que constituye una cifra récord. Durante varios días de la semana pasada, la fila para las actas de nacimiento se extendía más allá de la puerta 125 de la calle Worth, donde están las oficinas, y le daba la vuelta a la manzana.

La ciudad ha aumentado las horas de servicio y el personal para satisfacer la demanda. LA EL ARTICULO COMPLETO DEL NEW YORK TIMES EN ESPANOL AQUI >>>>

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