Cuba Abierta a Dialogo con Obama

El diálogo entre Cuba y Estados Unidos parece estar más cerca que nunca antes en medio siglo, luego que Fidel Castro dio luz verde a los contactos con el presidente electo Barack Obama y hasta los exiliados en Miami favorecen un cambio de actitud hacia la isla.

La velocidad con la que Obama cumpla su promesa electoral de entablar el diálogo con Cuba dependerá, sin embargo, de otros problemas que lo esperan cuando entre el 20 de enero a la Casa Blanca, como la guerra en Irak o la crisis financiera, dijeron analistas y diplomáticos.

“Con Obama se puede conversar donde lo desee, ya que no somos predicadores de la violencia y de la guerra”, escribió Fidel Castro, apartado del poder desde que enfermó en el 2006, en una columna publicada el viernes por Granma, el diario del gobernante Partido Comunista.

Su hermano Raúl Castro, que lo reemplazó en la presidencia en febrero, dijo en una entrevista publicada la semana pasada que estaba dispuesto a reunirse con Obama en un lugar neutral.

Obama no contestó. Pero durante su campaña prometió que levantaría rápidamente las restricciones para que los cubano estadounidenses envíen remesas y visiten la isla.

Grupos empresariales estadounidenses le tomaron la palabra y le pidieron esta semana una profunda revisión de la política de Washington hacia Cuba.

La disposición al diálogo en ambas orillas del Estrecho de Florida contrasta con la tensión durante la administración del presidente George W. Bush, que endureció las sanciones contra Cuba para intentar socavar a su Gobierno comunista.

“Es difícil que Obama se despierte el 21 de enero en la Casa Blanca y decida solucionar el problema con Cuba. Tiene problemas muy serios que solucionar antes, pero llegará más temprano que tarde”, dijo un diplomático occidental.

Según Phil Peters, analista del Lexington Institute en Washington, uno de los beneficios sería mejorar la imagen de Estados Unidos en América Latina, donde muchos sienten que el Gobierno de Bush les volvió la espalda.

“Un cambio fundamental en la política de Estados Unidos hacia Cuba enviaría un mensaje muy fuerte de cambio hacia América Latina”, comentó.

Los primeros pasos para una normalización de las relaciones podrían ser, por ejemplo, retomar la colaboración en temas como la inmigración y lucha antinarcóticos, dijeron analistas.

CAMBIO EN MIAMI

Un nuevo aire parece respirarse hasta en Miami, bastión de los exiliados cubanos que durante medio siglo predicaron mano dura contra Castro.

Una encuesta de la Florida International University dijo esta semana que el 55 por ciento los cubano estadounidenses apoya el levantamiento del embargo.

“Todo esto le da a Obama la latitud para hacer más que lo prometido en relación a Cuba”, dijo Sarah Stevens, directora del Center for Democracy in the Americas, una organización que apoya cambios en las relaciones de Estados Unidos con Cuba.

“Obama tiene la oportunidad de terminar con una jugada decidida una política fracasada y fútil, escribir el último capítulo de la Guerra Fría”, añadió.

Pero el acercamiento promete, sin embargo, ser un camino largo.

Cuba exige el levantamiento del embargo, al que atribuye muchos de sus problemas económicos. Obama dijo que mantendría el embargo para presionar a La Habana por concesiones sobre derechos humanos y apertura democrática.

Además de una oferta de diálogo, el último texto de Fidel Castro incluye también una advertencia.

“Debe recordársele que la teoría de la zanahoria y el garrote no tendrá vigencia en nuestro país”, escribió el convaleciente líder de 82 años.

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