Culpan de tráfico de personas a camionero tras la muerte de diez inmigrantes en Texas

La tragedia en cifras: diez muertos, entre ellos, dos niños. 29 tuvieron que ser hospitalizados por la falta de oxígeno y deshidratación. 17 estan en estado crítico. Un culpable: el chofer.

El camionero, identificado como James Bradley, de 60 años y natural de Clearwater (Florida), tiene un extenso prontuario policial que data desde 1997.


No es la primera tragedia y no sera la ultima, desgraciadamente. Los inmigrantes latinos huyen de la pobreza, la injusticia y la violencia todos los días y estan dispuestos a pagar con sus vidas el viaje a EE.UU. para encontrar mejores oportunidades de trabajo y vivir decentemente. A continuación el reportaje de EFE sobre la muerte de diez personas, dos de ellos niños, que cayeron en manos de traficantes de personas. Hasta ahora el único culpable es el chofer pero todos sabemos que detras esta la mafia de traficantes.El jefe McManus dijo que las camaras de video muestran a varios vehículos que se habían acercado al remolque para recoger gente. ¿Porqué los demas permanecieron en el camión? ¿Los que fueron recogidos pagaron y fueron liberados? ¿Estaban los demas secuestrados? Hay muchas preguntas que las autoridades deben responder sobre este caso.

El conductor del camión en el que murieron diez inmigrantes clandestinos por permanecer encerrados y sin ventilación en su interior en el sur de Texas (EEUU) fue acusado hoy por estas muertes, por lo que podría ser condenado a muerte.

El camionero, identificado como James Bradley, de 60 años y natural de Clearwater (Florida), dijo a la policía desconocer que en su camión hubiera inmigrantes hasta que, alertado por los golpes, abrió el remolque y decenas de inmigrantes comenzaron a salir de él.

El suceso tuvo lugar en la madrugada del domingo en el estacionamiento de unos almacenes Wal-Mart de San Antonio, poco después de la medianoche, cuando vehículos policiales, ambulancias y autos de bomberos acudieron alertados de la tragedia.

Según el fiscal federal para el Oeste de Texas, Richard L. Durbin, Bradley, quien hoy compareció ante el juez, es acusado de transporte ilegal de inmigrantes con resultados de muerte, por lo que, de ser declarado culpable, se enfrenta a cadena perpetua o incluso hasta la pena capital y una fianza de 250,000 dólares.

La Fiscalía no ha aclarado quién hizo la primera llamada de alerta de la tragedia, ya que el conductor testificó que “llamó a su esposa, pero no al 911”.

Según el director interino de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), Thomas Homan, este “horrendo crimen” sirve de recordatorio del motivo por el que “las redes de tráfico humano deben ser perseguidas, atrapadas y castigadas”.

“Para aumentar sus ganancias, estos traficantes pusieron a más de cien personas en un remolque, bajo el fuerte calor del verano de Texas, dejando diez muertos y 29 hospitalizados”, precisó Homan.

El jefe de bomberos de San Antonio, Charles Hood afirmó que “el aire acondicionado del vehículo no funcionaba y no había agua”, condiciones que sumadas a las altas temperaturas de ese día, una máxima de 90 grados, agravaron la situación de las decenas de personas que iban dentro del remolque.

Según los investigadores, Bradley admitió que sabía que el sistema de refrigeración “no funcionaba” y que los cuatro orificios de ventilación “probablemente también estaban obstruidos”.

Las víctimas “estaban muy calientes al tacto. No había indicios de que tuvieran agua en el remolque”, aseguró Hood.

El jefe de bomberos de San Antonio, Charles Hood afirmó que “el aire acondicionado del vehículo no funcionaba y no había agua”, condiciones que sumadas a las altas temperaturas de ese día, una máxima de 90 grados, agravaron la situación de las decenas de personas que iban dentro del remolque.

La cónsul de México en San Antonio, Reyna Torres, confirmó que entre los fallecidos hay mexicanos, mientras que la Cancillería de Guatemala dijo que han identificado a una de la víctimas como el guatemalteco Frank Guisseppe Fuentes Gonzales, de 20 años.

Según datos proporcionados por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en el año 2016 hubo un total de 2.110 investigaciones relacionadas con el tráfico de personas que conllevaron a la presentación de 1.522 acusaciones penales.

La misma fuente señaló que se efectuaron 2.734 arrestos y más de 3.000 detenciones administrativas relacionadas con casos de trata de personas en el año fiscal 2016.

Recientemente la Patrulla Fronteriza en la zona de Laredo (Texas) anunció un incremento en los intentos por infiltrar inmigrantes indocumentados al país provenientes de México en camiones de carga, como el caso de 44 personas de México y Guatemala que fueron detenidas el pasado 19 de junio.

La misma suerte tuvieron 72 indocumentados procedentes de México, Guatemala, El Salvador y Ecuador el 7 de julio de este año.

La peor tragedia de este tipo ocurrió en 2003 con la muerte por asfixia de 19 inmigrantes encerrados en un remolque abandonado en Victoria (Texas), entre ellos un bebé.

Las autoridades confirmaron hoy que el número de víctimas aumentó a diez, tras fallecer la pasada madrugada otro inmigrante que permanecía en situación grave en un hospital.

Se desconoce con precisión cuántas personas iban en el remolque del camión, ya que algunos de los inmigrantes declararon que eran “entre 70 y 180 a 200 personas”, pero en el lugar las autoridades sólo encontraron a algo más de 40 personas, ocho de ellas muertas.

El conductor declaró que cubría el trayecto entre Schaller (Iowa) y Brownsville (Texas), lo que contradice las declaraciones de algunos de los ocupantes del camión, que dijeron que habían sido recogidos en la localidad de Laredo y otros lugares en los que habían sido escondidos por los “coyotes” tras haber cruzado irregularmente la frontera entre México y Estados Unidos.

De los inmigrantes, entre los que había dos niños, 29 tuvieron que ser hospitalizados por la falta de oxígeno y la deshidratación, de ellas 17 en estado crítico.

“Los bomberos y la Policía de San Antonio respondieron a una escena horrorosa. Descubrieron una operación de tráfico humano que salió terriblemente mal”, aseguró Durbin.

El conductor declaró que cubría el trayecto entre Schaller (Iowa) y Brownsville (Texas), lo que contradice las declaraciones de algunos de los ocupantes del camión, que dijeron que habían sido recogidos en la localidad de Laredo y otros lugares en los que habían sido escondidos por los “coyotes” tras haber cruzado irregularmente la frontera entre México y Estados Unidos.

Según Bradley, quien tiene un largo historial policíaco que se remonta a 1997, se percató de la presencia de personas en el remolque cuando salió del vehículo para ir al baño y escuchó golpes en el interior, y precisó que intentó prestarles ayuda.

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