El Vergonzoso Despido del Secretario Rex Tillerson

Tillerson, al parecer, solo se enteró de su despido por un tuit del presidente a las 8:44 de la mañana, cuando regresaba de un viaje por Africa


Donald Trump despidió hoy a su secretario de Estado, Rex Tillerson, para reemplazarlo con el halcón derechista y actual jefe de la CIA, Mike Pompeo y nombró a una torturadora para ser la primera mujer en encabezar esa agencia de inteligencia, continuando con el cambio de personal sin precedente dentro de una Casa Blanca.

Tillerson, al parecer, solo se enteró de su despido por un tuit del presidente a las 8:44 de la mañana: “Mike Pompeo, director de la CIA, será nuestro nuevo secretario de Estado. ¡Hará un trabajo fantástico! Gracias a Rex Tillerson por su servicio. Gina Haspel será la nueva directora de la CIA, y la primera mujer así seleccionada. Felicidades a todos”.

En breves comentarios a la prensa antes de su partir para ver prototipos de su muro fronterizo en San Diego, Trump dijo que había estado pensando “desde hace mucho tiempo” en sustituir a Tillerson explicando que “no estábamos pensando de la misma manera” y concluyó que Tillerson “ahora será más feliz”.

Aunque la versión oficial es que Tillerson fue informado de la decisión de Trump hace días, el subsecretario de Estado, Steve Goldstein, contradijo la versión oficial esta mañana al informar que Tillerson “tenía toda la intención de permanecer” en su puesto, y que “no habló con el presidente esta mañana y no está enterado de la razón” por la cual fue despedido. Poco después Goldstein también fue despedido, obviamente por no sujetarse a la línea oficial.

En sus palabras de despedida hoy, Tillerson agradeció la dedicación del personal del Departamento de Estado -el cual no lamentará su salida después de que su manejo de la dependencia durante sus 14 meses fue marcado por un deterioro de moral y un éxodo notable de diplomáticos- y mencionó que recibió una llamada telefónica de Trump unas tres horas después del tuit, pero fue notable de que no dio las gracias rituales ni elogió al presidente.

Su salida no fue gran sorpresa, se había especulado sobre ella durante meses y Tillerson nunca tuvo gran respeto por su ahora ex jefe e incluso todos recuerdan -incluyendo el presidente- que el año pasado calificó a Trump como un “chingado imbécil” (fucking moron).

Tillerson no fue el único es ser expulsado hoy del paraíso Trump. Un asistente personal del presidente, John McEntee, fue despedido y escoltado a la salida de la Casa Blanca después de que su autorización de seguridad fue negada a causa de problemas financieros -posiblemente criminales – en su historial. Sin embargo, de inmediato fue contratado por la recién nacida campaña de relección del presidente.

La tasa de cambio de los funcionarios de alto nivel en la Casa Blanca alcanzó un 43 por ciento en los primeros 14 meses de este gobierno, aún antes de los despidos de hoy.

El nombramiento de Pompeo como canciller, y de la subdirectora de la CIA, Gina Haspel -ambos aún requieren ratificación del Senado- para encabezar esa agencia augura una política exterior aún más beligerante por parte del gobierno de Trump. Pompeo comparte una visión más sincronizada con la del presidente -algo que hoy Trump subrayó, comentando “siempre estamos en la misma frecuencia de onda”-, y desde sus tiempos como representante federal hasta recientemente ha expresado posiciones antimusulmanas, repudio al acuerdo nuclear con Irán, ha apoyado el uso de tortura, está entre quienes niegan el consenso científico sobre cambio climático, se opone a la clausura del campo de concentración en Guantánamo, apoyó los programas secretos de vigilancia masiva de la población y opinó que el filtrador, Edward Snowden, merece la pena de muerte, entre otras cosas.

Pompeo ingresó al Congreso como representante en 2010 como candidato favorito de los hermanos multimillonarios David y Charles Koch, tal vez el dúo más poderoso detrás del movimiento derechista en Estados Unidos.LEA MAS ACA >>>

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