Hay Cien Mil Esclavos en Latinoamérica

costurero2Por:  Maria Zacco. Unas 100 mil personas son víctimas cada año en América Latina de la trata de personas, que crece al amparo de la crisis global y de la asociación del crimen organizado con las fuerzas de seguridad, junto a la dificultad o inacción de los estados en la protección de derechos ciudadanos y para afrontar la llamada “esclavitud moderna”.

La cifra se desprende del informe anual para la región del Departamento de Estado norteamericano, que señala a la trata como la tercera actividad delictiva más lucrativa del mundo, después del tráfico de armas y de drogas.

Los ingresos anuales de los tratantes superan 32 millones de dólares, de los cuales más del 85% proviene del comercio sexual, calcula la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Redes organizadas utilizan el engaño e incluso la violencia para trasladar a personas desde sus lugares de origen hacia otros, donde serán privadas de la libertad y explotadas de diversas formas, aunque las más comunes son la sexual, el trabajo forzoso y el servicio doméstico.

La mayoría de las víctimas son emigrantes que buscan escapar de la pobreza o la falta de oportunidades. Los “captadores” -el primer eslabón en la cadena- los atraen con ofertas tentadoras de empleo en el extranjero o en una localidad distante de su residencia. Pero, al llegar a destino el empleo prometido no existe y las personas son privadas de la libertad y obligadas a trabajar en condiciones de esclavitud.

Se cree que las nuevas facilidades para el desplazamiento poblacional favorecen a estas redes delictivas. Sin embargo, los países que impusieron políticas de restrictivas de inmigración ven crecer un “mercado” en el que los tratantes se mueven con soltura.

“Las restricciones crecientes en materia de migraciones favorecen el crecimiento de estas redes, porque habrá más emigrantes clandestinos y, por tanto, más vulnerables, que se ubicarán en nichos laborales menos ventajosos y serán más propensos a ser explotados”, dijo a ANSA Luciana Lirman, coordinadora de Acciones Humanitarias de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En América Latina, “la trata está en incremento, como en el resto del mundo. Pero es un delito difícil de medir. Cuesta saber a ciencia cierta la cantidad de personas involucradas y, en general, se carece de estadísticas”, añadió.

Entre noviembre de 2005 y octubre de 2009, la asociación asistió a 634 víctimas de trata en la región, brindándoles asistencia médica y legal.

“La entrada de inmigrantes en países de América Latina está relacionada con explotación laboral y sexual”, precisó Lirman.

En Centroamérica “la explotación sexual de niños es alarmante“, apuntó y precisó que “también son reclutados como soldados, captados por redes de narcotráfico o empleados en el servicio doméstico”.

“En Honduras y Costa Rica la tendencia es más fuerte. Y esos datos no los tenemos sólo por los informes de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), sino por la gran cantidad de material preventivo de esos países, que apunta en su mayoría a denunciar la explotación sexual infantil“, explicó.

Se estima que en la zona de la Triple Frontera (Argentina, Brasil y Paraguay), donde, según UNICEF, los niños representan el 45% de la población, grupos involucrados en el narcotráfico comienzan a asociarse con el negocio de la trata de personas.

El trabajo infantil y los diversos tipos de abuso y explotación en la zona preocupan a la organización de Naciones Unidas, que en su informe expresa una creciente tendencia en Paraguay de niños y niñas que trabajan en el campo o como criados. También señala la explotación sexual comercial de niñas asociada a actividades de turismo y tráfico de drogas.

Según datos de la OIM, en Argentina y Brasil existen talleres textiles clandestinos donde se explota a personas, que ni siquiera reciben pago por su trabajo. También se registran casos de esclavitud en granjas, fábricas de ladrillos y empresas pesqueras en Argentina y en minas de oro de Brasil.

Otra tendencia en alza son avisos publicados en diarios por empresas de España o Rusia, relató la funcionaria. Pueden ser empresas que piden personal altamente calificado o agencias de modelos que convocan a jóvenes.

La OIM registró que en Guatemala y México, donde existe un tránsito importante de redes de trata de personas, las rutas utilizadas son las mismas que las del narcotráfico.

“Para la prevención es importante conocer las rutas y los países de captación, tránsito y destino -subrayó Lirman-. Hay trata interregional en las rutas Paraguay-Chile; Paraguay-Argentina; y Ecuador-Perú-Chile”.

“Los principales países de captación son Colombia, México, Paraguay, República Dominicana y Venezuela. Chile, Argentina y Brasil son países de destino, aunque existe un gran movimiento a nivel interno. Bolivia y Paraguay son países de expulsión, con destino a Argentina y Brasil”, agregó.

Las personas captadas en América Latina son enviadas a Estados Unidos, Canadá, España y a centros turísticos de la región. En el informe de OIM consta que Colombia tiene una ruta hacia Asia, sólo destinada a la trata de mujeres.

Según los expertos, protegida por redes de corrupción o pasividad institucional, la trata se disfraza y detrás de lo que parece una actividad legal, como una fábrica o un local nocturno, se mantienen a muchas personas esclavizadas. La acción coordinada de los Estados -afirmó Lirman- es fundamental para la prevención, contención y reinserción de las víctimas en el tejido social y en la punición de los explotadores.(ANSA)

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