La Corte Suprema Revisará Constitucionalidad del DAPA y el DACA

Los inmigrantes que se beneficiarían con el plan del gobierno son principalmente los padres de ciudadanos estadounidenses y de residentes con permanencia legal

daca

Con las elecciones a la vuelta de la esquina el Presidente Obama quiere resolver de una vez por todas la constitucionalidad de los programas DACA y DAPA, que le otorgan un status legal temporal a los indocumentados en EE.UU. y que un juez republicano de Texas suspendió.

Es así como la Corte Suprema de Estados Unidos aceptó revisar un plan del presidente Obama para que hasta 5 millones de inmigrantes “salgan de las sombras” y trabajen legalmente en el país.

Los magistrados dijeron el martes que sopesarán desechar sentencias de tribunales inferiores que bloquearon las acciones ejecutivas de Obama en momentos en que se aviva una campaña presidencial ya cargada por el tema.

El caso probablemente sea analizado en abril y se anuncie una decisión a finales de junio, un mes antes de las convenciones de nominación presidencial de los partidos Demócrata y Republicano.

Los inmigrantes que se beneficiarían con el plan del gobierno son principalmente los padres de ciudadanos estadounidenses y de residentes con permanencia legal (conocidos como DACA II y DAPA).

El gobierno de Texas lidera a 26 estados que han impugnado el plan de inmigración de Obama.

La decisión del máximo tribunal del país era ampliamente esperada por unos 5 millones de indocumentados -de los 11.3 millones que viven en Estados Unidos- que fueron amparados por la acción ejecutiva emitida por Obama el 20 de noviembre del 2014.

En la práctica, el decreto amplió una protección dada a jóvenes indocumentados que entraron a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años (conocidos como Dreamers), que carecen de antecedentes criminales y que tenían menos de 30 años al 1 de enero de 2010.

En noviembre Obama intentó abarcar también a los adultos migrantes que fueran padres de ciudadanos y residentes permanentes que entraron antes del 1 de enero de 2010 y que no tenían antecedentes penales.

Estos dos amparos, conocidos como DACA y DAPA, respectivamente, también concedían permisos de trabajo renovables cada tres años.

Obama justificó su decisión de recurrir a una acción ejecutiva tras lo que calificó como años de frustraciones con los republicanos en el Congreso, quienes en repetidas ocasiones se negaron a apoyar una reforma migratoria bipartidista del Senado que actualizaría las leyes en el tema.

El 27 de junio de 2013, el Senado aprobó un plan de reforma migratoria (S. 744) que incluyó un camino a la ciudadanía para millones de indocumentados que llevan tiempo en el país y carecen de antecedentes criminales.

El liderazgo republicano de la Cámara de Representantes frenó el proyecto argumentando que no confiaba en que el Presidente haría cumplir la ley si debatía y aprobaba la reforma migratoria.

Sin embargo, el decreto de noviembre de 2014 quedó en suspenso el 16 de febrero de 2015, cuando una medida cautelar de un juez de Texas detuvo el programa tras una demanda presentada por un grupo de 26 estados -24 gobernados por republicanos- liderados por Texas.

Tras una serie de fallos jurídicos, en noviembre el Quinto Circuito de la Corte de Apelaciones de Nueva Orleans decidió mantener el bloqueo fijado por el juez de Texas en lo que se resolvía el caso.

Los 26 estados argumentan que Obama fue más allá de sus funciones como Presidente con su acción ejecutiva, una de las cerca de 220 que ha emitido durante su Gobierno.

También alegan que la medida viola la Constitución.

La decisión de este martes permite que entre marzo y mayo la corte escuche los argumentos del Gobierno y de los 26 estados demandantes.

El caso podría abrirse en abril y la decisión final podría ser divulgada en junio.

Si la Corte Suprema respalda las acciones ejecutivas migratorias de Obama, la Casa Blanca se ha comprometido a actuar rápido para establecer el programa DAPA y comenzar a inscribir a los migrantes en él antes de que tome el cargo el sucesor del Presidente.

Mientras que los candidatos demócratas aseguran que continuarán con el programa, la mayoría de los aspirantes presidenciales republicanos ha prometido que lo desmantelará y que se centrará, en cambio, en reforzar la frontera.

Temiendo que el programa DAPA podría permanecer congelado por lo que resta del Gobierno de Obama, la Administración federal pidió a la Corte Suprema que decidiera rápido, petición a la que la corte parece haber respondido.

You must be logged in to post a comment Login