LA SEMANA QUE PASO

No son pocos los que sospechan que los disparatados ataques de Trump a Kim Jong-un no son otra cosa que un intento por crear una cortina de humo sobre la investigación del departamento de justicia y el senado sobre la intromisión de Rusia en las elecciones y su posible alianza con el equipo de campaña de Trump.

Por: Eduardo Carrasco. Durante su campaña electoral Hillary Clinton dijo repetidas veces que Donald Trump no estaba capacitado para ser presidente. Entre otras razones señalo que Trump era temperamental, inestable e impulsivo y por lo tanto no podía tener a su disposición los códigos del arsenal de armas nucleares de EE.UU. Hoy estamos siendo testigos de que tenía razón. El actual presidente Trump está amenazando a Corea del Norte de una ofensiva que podría devenir en una guerra termo nuclear. De acuerdo a las leyes de este país, nada ni nadie puede impedir que Trump use armas nucleares con Corea. Ningún presidente habría expresado como lo hizo Trump sin consultar, sin medir las consecuencias de sus palabras y sobre todo estudiar al enemigo que tiene una larga historia de amenazas y hostilidades con EE.UU y sus aliados en Asia para ir a la mesa de negociaciones.

No hay una política externa en el gobierno de Trump: Las amenazas por tweets y de palabra contra Corea del Norte demuestran claramente que no existe una política externa del gobierno de Trump. Todos son actos impulsivos e incoherentes de parte del Presidente y sin relación alguna con las declaraciones del secretario de estado Rex Tillerson así como del General James Mattis secretario de defensa, quienes declararon inmediatamente después de las amenazas de Trump, que antes de hablar de ofensivas armadas debería agotarse la vía diplomática.

El mundo observa desconcertado las acciones de Trump y en realidad Trump ha creado una situación en la cual el dictador de un país cuyo PBI es el equivalente a lo que gastan los americanos en sus mascotas, pueda desafiar al gobierno del país más poderoso del mundo y obligar a su presidente a actuar tal como Kim Jong-un quiere, para reforzar su propaganda contra EE.UU. y sus aliados. Por otra parte Trump está demostrando que los aliados de EE.UU., en la región Japón y Corea del Sur, son desechables porque en un conflicto armado ellos serían los primeros que sufrirían las bajas.

Sin respeto por los suyos.

Igualmente sorprendente fue un Tweet del Presidente Trump sobre la expulsión de 700 diplomáticos norteamericanos de Rusia por Putin, como represalia por las sanciones que aprobó el congreso en pleno contra Rusia. Trump escribió que estaba agradecido que Putin haya expulsado a los diplomáticos porque “ahora el Departamento de Estado se va a ahorrar los sueldos de esos diplomáticos”. Evidentemente Trump no tiene el mas mínimo respeto por los diplomáticos americanos que trabajaron un país hostil a EE.UU. Rusia no es Paris. Los diplomáticos norteamericanos están constantemente amenazados y hostilizados en ese país, por lo tanto merecen respeto por su servicio a la nación. Por otro lado las declaraciones del presidente son incoherentes por que todos ellos siguen en la planilla del Departamento de Estado después de todo ellos fueron expulsados de Rusia no del gobierno norteamericano.

Trump contra su partido

En el frente interno Trump inicio otra ofensiva vía Tweets contra la bancada republicana en el congreso. Un acto que si bien podría ser bien vista por su base, es un suicidio en el plano legislativo. Nadie se pelea con su partido acusándolo de ineficaz e inoperante cuando tiene por delante una agenda que dependerá del apoyo que Trump reciba de los republicanos en el congreso.

Es asi mismo un acto de deslealtad del presidente hacia Mitch McConnell quien, si bien fracaso en su intento por eliminar el ACA, fue él quien consiguió la elección del juez Neil Gorsuch a la corte suprema, para cumplir con una de las promesas de Trump durante su campaña electoral.

Trump por su parte no tiene de que quejarse cuando se trata del fracaso de los republicanos en eliminar el ACA porque él nuca realmente apoyo a sus correligionarios. El presidente Obama cuando presento Obamacare al congreso realizo 28 presentaciones publicaciones por todo el país. Trump en cambio se limito a hacer declaraciones amenazantes e incendiarias a la prensa y su fue a un desfile en Paris. Incluso en una oportunidad, aunque parezca mentira, ataco un proyecto de ley de los republicanos acusándola de “mezquina”. ¿Con amigos como estos para que se necesitan enemigos? , bien dirían los republicanos.

Corea sería una cortina de humo

No son pocos los que sospechan que los disparatados ataques de Trump a Kim Jong-un no son otra cosa que un intento de crear una cortina de humo sobre la investigación del departamento de justicia y el senado sobre la intromisión de Rusia en las elecciones y su posible alianza con el equipo de campaña de Trump.

No sería la primera vez que un presidente o un dictador intente usar una guerra para consolidar su poder político si las cosas le van mal. George W. Bush se aprovechó muy bien de la guerra de Irak para distraer la atención sobre su mala gestión presidencial e incluso fue reelecto. A Trump le sobran razones para que querer distraer la atención de los americanos de su pésima gestión presidencial en los últimos seis meses particularmente de la investigación del FBI sobre Rusia y la elecciones.

La FBI tras Paul Manafort

Aun cuando los ojos del país y el mundo se enfocaron en Corea del Norte, en Washington la semana pasada, se supo que el FBI efectuó el pasado mes una redada en una casa de Paul Manafort, exjefe de campaña del presidente, Donald Trump, en aplicación de una orden de registro. Manafort está, desde hace tiempo, en el foco de los investigadores del FBI y el Senado sobre los posibles contactos entre Rusia y el equipo de Trump.

Antes de ser jefe de la campaña de Trump, trabajó para un multimillonario con el fin de beneficiar al Gobierno del presidente ruso, Vladímir Putin, y también hizo negocios irregulares con prorrusos en Ucrania.

La redada tuvo lugar un día después de que Manafort se reuniera de forma voluntaria con personal del Comité de Inteligencia del Senado, que también investiga la presunta intromisión electoral de Rusia. Manafort está desde hace tiempo en el foco de los investigadores del FBI y el Senado sobre los posibles contactos entre Rusia y el equipo de Trump. Además, Manafort fue noticia el pasado mes al conocerse que asistió en junio de 2016 a una reunión de Donald Trump Jr., hijo mayor del presidente, con la abogada rusa natalia Veselnitskaya para obtener información comprometedora sobre la entonces candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton.

La semana pasada también se divulgó que la investigación sobre Rusia que dirige Robert Mueller ha adquirido entidad suficiente como para merecer la formación de un gran jurado. La formación de un gran jurado, que permite requerir documentos y tomar declaraciones juradas a testigos, es una señal de que la pesquisa rusa tiene más peso de lo que le gustaría a Trump, que ha tildado la investigación de “farsa” y “caza de brujas”.

Al cierre de esta edición Trump está conversando con los chinos sobre Corea. Kim Jong-un amenaza con atacar Guam, base militar norteamericana, los republicanos se distancian de Trump en el Congreso, los índices de popularidad del Presidente siguen cayendo aun entre sus seguidores y está claro que Trump se sigue peleando con todo el mundo al interior de su gobierno, en el congreso y el mundo menos excepto con la única persona que merece su lealtad, incondicional: Putin.

4 Responses to "LA SEMANA QUE PASO"

  1. Marco Perez  08/19/2017 at 1:08 pm

    A Corea lo controla China. En medio de todo el circo que armo Trump en el periódico oficial chino salio un articulo de opinión que decia asi: “Si Corea inicia una guerra la pelea sola. Si EE.UU. la ataca nosotros la defendemos”. después de ese pronunciamiento Corea se callo la boca. No va a ver guerra. El único que sigue hablando es Trump como si él hubiera tenido algo que ver en la desicion de Corea.

  2. Paolo Ramirez  08/18/2017 at 9:57 am

    Efectivamente no hay una política externa de parte del gobierno de Trump, nada es concreto todos son tweets e improvisaciones que desastre.

  3. fsoria1970  08/18/2017 at 12:02 am

    Lo de Corea no es mas que fuegos artificiales

  4. Javier Montes  08/17/2017 at 9:23 am

    Como todos los presidentes y dictadores cuando estan en problemas inventan una guerra o un conflicto armado para distraer la atencion del país. Trump estaba tratando de hacer lo mismo con los Koreanos pero China apago el incendio rápidamente y ahora Trump quiere armar otro problema con Venezuela con el mismo propósito. Estos conflictos solo benefician a los dictadores de Korea y Venezuela que ahora tienen un pretexto para culpar a EE.UU. de todos sus problemas. La torpeza de este gobierno no tiene precedentes.

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