Pro y Contras de Ser un Autodidacta

El autodidacta no se pone límites y puede llegar a dominar uno o más temas a alto nivel si se lo propone, cosa que sería muy difícil estudiando por obligación y no por vocación

Ser autodidacta significa ser maestro de uno mismo. Mientras que unos se forman en la universidad, a través de cursos impartidos por profesionales, o simplemente por medio de clases particulares, el buen autodidacta trata de aprender por sí mismo consultando libros, audios, asistiendo a conferencias, y especialmente, utilizando recursos de Internet, siempre sin ayuda de terceras personas. Pero, ¿qué tan bueno resulta el autodidactismo?

Ventajas de ser autodidacta

Una persona que aprende por sí sola demuestra capacidad de esfuerzo, sacrificio y organización, dado que estudia algo por iniciativa propia, sin estar obligado, y con continuidad. El autodidacta no se pone límites y puede llegar a dominar uno o más temas a alto nivel si se lo propone, cosa que sería muy difícil estudiando por obligación y no por vocación.

Otra ventaja es la distribución flexible de horarios que permite esta modalidad de aprendizaje: estudias cuanto, cuando y donde quieres, sin trabas, sin exámenes muchas veces inútiles y que te obligan a memorizar conceptos sin sentido. Ser autodidacta, en definitiva, permite aprender mucho acerca de varios temas (no todos, como veremos) con flexibilidad y sin necesidad de pagar más que los recursos utilizados: una conexión a Internet es muchas veces más que suficiente.

Desventajas de ser autodidacta
Pese a todas las cosas buenas que hemos visto, aprender de forma autodidacta no tiene por qué ser más fácil que hacerlo de la forma tradicional o reglada, y es que la ayuda de un profesor siempre es interesante. El hecho de aprender de forma flexible y con los recursos que se elijan conlleva la imposibilidad de poder reconocer lo aprendido por medio de títulos o certificados oficiales, los cuales sí emite cualquier entidad de enseñanza.

Además, no todo se puede aprender de forma autónoma: no es lo mismo estudiar un idioma que los procesos químicos de una reacción nuclear, o cómo utilizar fórmulas matemáticas complejas. Cuanto más pasiva y menos dinámica es una ciencia (como ocurre con la historia o las lenguas, por ejemplo) más fácil resulta aplicar el autodidactismo, sin embargo, obtener conocimientos profundos sobre áreas más técnicas y concretas (matemáticas, neurociencia, o química industrial, entre otras), resulta mucho más complicado sin la existencia de la figura del profesor. Y esto es una desventaja muy grande a la hora de ampliar los conocimientos.

Qué elegir para cada tipo de estudios
Según lo comentado anteriormente, la recomendación es instruirse de forma oficial en ciencias técnicas o bien en áreas con mucho peso sobre nuestro futuro, para así poder validar oficialmente lo aprendido y de lo que se va a trabajar. En cambio, es mejor elegir el autodidactismo para complementar currículum, o simplemente como hobby para aumentar nuestro conocimiento en algún tema de nuestro interés.
Un ejemplo sería estudiar una ingeniería en universidad y a la vez aprender idiomas por cuenta propia.

You must be logged in to post a comment Login