Trump Cambiara Política Hacia Cuba

Los senadores demócratas Patrick Leahy y Tom Udall instaron a no dar marcha atrás a las medidas impulsadas por el Gobierno de Obama, al opinar que "la vieja política de la Guerra Fría ha fracasado", en palabras del segundo.

Donald Trump se ha propuesto deshacer todo los cambios se realizo el gobierno de Obama. Ahora se apresura a hacer retroceder los avances diplomáticos de EE.UU. con Cuba lo cual sera muy bien recibido por sus electores en Florida que votaron mayoritariamente por el en espera de estos cambios.

Por su parte el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, delineó hoy los objetivos de los cambios que el Gobierno planea hacer a su política hacia Cuba, y advirtió al Senado de que una ampliación de las sanciones contra Rusia podría mermar los esfuerzos de Washington para “estabilizar” la relación.

En dos audiencias ante el Senado sobre el presupuesto del Departamento de Estado, Tillerson se refirió a los cambios que se espera que el presidente estadounidense, Donald Trump, anuncie este viernes en Miami (Florida) sobre la política de acercamiento hacia Cuba iniciada en 2014 por el anterior mandatario, Barack Obama.

“No queremos seguir apoyando financieramente a un régimen que, hasta donde sabemos, no ha hecho ningún cambio en su postura o su comportamiento” en materia de derechos humanos, dijo Tillerson en una audiencia ante el Comité de Gastos del Senado.

Sin entrar en detalles sobre las medidas que anunciará Trump, su responsable de Exteriores aseguró que el Ejecutivo quiere “permitir que la actividad comercial y de intercambio con Cuba continúe todo lo posible” porque reconoce “los beneficios para el pueblo cubano” de esa política.

Pero también quiere asegurarse de que esa actividad comercial no proporciona “apoyo financiero” al Gobierno cubano, algo que, a su juicio, viola “la intención de la ley Helms Burton” de 1996, que obliga a EEUU a mantener las restricciones económicas a Cuba hasta que la familia Castro abandone el poder, entre otras condiciones.

Esa ley buscaba “presionar al régimen para que cambiara, y esa presión se ha eliminado casi por completo ahora”, lamentó Tillerson en otra audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores.

Uno de los cambios que baraja la Casa Blanca, según fuentes cercanas al proceso de deliberación, sería la prohibición a las empresas de EEUU de negociar con entidades vinculadas al Ejército de Cuba, algo que encajaría con el objetivo marcado por Tillerson de evitar que el Gobierno cubano se enriquezca con el acercamiento.

Cubanos en Florida durante las elecciones. Apoyan el nuevo bloqueo de Trump

El jefe de la diplomacia estadounidense sugirió, además, que EEUU podría condicionar el proceso de normalización a más avances en derechos humanos en Cuba, al considerar que, ahora mismo, el presidente Raúl Castro no tiene “incentivos” para mejorar en ese sentido.

“Cuba debe, absolutamente, comenzar a hacer frente a sus retos en derechos humanos”, subrayó Tillerson.

Los senadores demócratas Patrick Leahy y Tom Udall instaron al secretario de Estado a no dar marcha atrás a las medidas impulsadas por el Gobierno de Obama, al opinar que “la vieja política de la Guerra Fría ha fracasado”, en palabras del segundo.

Preguntado por la relación con Rusia, Tillerson reiteró que está “en su punto más bajo de la historia y se está deteriorando aún más”, por lo que hay que “estabilizarla”.

Por eso, se mostró algo escéptico con el acuerdo bipartidista alcanzado este lunes por el Senado de EEUU para imponer nuevas sanciones a Rusia por sus “actividades cibernéticas maliciosas” y sus acciones en Siria, que podría ser votado esta semana en la Cámara Alta.

“Nos gustaría tener la flexibilidad de aumentar la presión cuando queramos en nuestros esfuerzos con Rusia (…) No queremos cerrar los canales en los que estamos empezando a hablar” para rebajar tensiones, afirmó Tillerson.

El titular de Exteriores también defendió la propuesta del presupuesto de Trump para el año fiscal 2018, que contempla un recorte del 29 % en los fondos para el Departamento de Estado.

Tillerson alegó que Estados Unidos “seguirá siendo el líder (mundial) en desarrollo internacional, salud global, democracia y esfuerzos humanitarios”, aun con los recortes en todas esas áreas.

“Nuestro presupuesto no determinará nuestra capacidad de ser eficaces; nuestra gente lo hará”, aseguró en referencia a los empleados del Departamento de Estado, pese a que tiene planes de prescindir de 2.300 de los 75.000 trabajadores de esa cartera.

Varios senadores se mostraron preocupados por los recortes en áreas como las dedicadas a la democracia y los derechos humanos, y los influyentes legisladores republicanos Bob Corker y Lindsay Graham criticaron abiertamente la propuesta de presupuesto de Trump.

“Creo que usted (Tillerson) sabe que el presupuesto que se nos ha presentado no va a ser el presupuesto que vamos a aprobar. No lo va a ser”, subrayó Corker, que preside el comité de Exteriores.

You must be logged in to post a comment Login