Trump: Lo que Podría Pasar con Inmigración

La magnitud del problema es tal que se han movilizado organizaciones y personas de todo el país a protestar para prevenirle a Trump de su implementación

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Por: Eduardo Carrasco. Si nos remitimos a lo que Donald Trump anuncio como su política de inmigración: el electo presidente va a convertir a los Estados Unidos en un estado policial contra los indocumentados, y los inmigrantes en general, con el fin de ejecutar una deportación masiva de millones de personas en los primeros años de su gobierno.

No se sabe cómo se va a ejecutar esta medida tan solo anuncio que crearía una fuerza especial para encargarse de la deportaciones las cuales actualmente están a cargo de ICE.

Por otro lado Trump anuncio la eliminación de las órdenes ejecutivas del presidente Obama para proteger a los hijos de indocumentados de la deportación y proveerles un status legal temporal para que trabajen y estudien llamado DACA. Probablemente los que ya se acogieron a este programa una vez que se les venza el permiso, que dura un par de años, no puedan renovarlo y regresen a su condición de indocumentados con el peligro latente de ser deportados. Así mismo Trump eliminara el DAPA que es un programa similar para los padres de los indocumentados.

Trump también podría implementar comunidades seguras, que permitiría a la policía interrogar y detener a personas sospechosas de ser indocumentadas cuando son detenidas por la policía por cualquier infracción de tráfico o problemas domésticos en general. El programa fue originalmente activado por el gobierno del presidente Obama y posteriormente fue inhabilitado por considerarse inconstitucional.
Otra de las políticas que anuncio Trump es la construcción de muro a lo largo de 2 mil millas de frontera con México. Tampoco se sabe cómo se va a llevar a cabo este proyecto y el gobierno de Mexico anticipo que no va a financiarlo. Cabe resaltar que el ingreso de personas de México ilegalmente está prácticamente interrumpido desde hace un buen tiempo.

Probablemente la ejecución del plan de deportaciones se complemente con políticas que obliguen a la “autodeportacion” de los indocumentados. Este sistema aísla al indocumentado de todos los servicios básicos para su sobrevivencia, lo incapacita de transitar libremente, no podría alquilar una propiedad, recibir servicios médicos de emergencia, educación para los hijos y la imposibilidad de trabajar obviamente, penalizando fuertemente a los empleadores que contraten indocumentados. Actualmente ya existe el sistema llamado el e-verify por el cual un empleador debe consultar antes de emplear a un inmigrante para determinar su status legal.

En Arizona y Pensilvania, entre otros, se trataron de implementar estas medidas sin respaldo legal y fueron rechazadas en la Corte Suprema posteriormente. Trump, que cuenta con el apoyo de los autores intelectuales de la draconiana ley de inmigración de Arizona, podría intentar implementar el sistema de “autodeportacion” para presionar a los indocumentados, cuando su plan masivo de deportaciones no funcione o como parte del plan en sí.

De aplicar estas políticas, que actualmente son motivo de protestas a nivel nacional, los inmigrantes vivirían en un estado policial de constante acoso de la policía y las organizaciones antiinmigrantes que después del triunfo de Trump se sienten legitimisadas. Como es fácil de imaginarse, es imposible determinar el status legal de un inmigrante por su apariencia por lo tanto la policía tendría que usar su criterio para detener a cualquier persona que no sea blanca. Alrededor de Alrededor de 50 millones de inmigrantes hispanos documentados, ciudadanos o indocumentados, serian constantemente sospechosos para la policía y vivirán en zozobra ante el peligro de ser erróneamente detenidos y deportados.

La magnitud del problema es tal que se han movilizado organizaciones y personas de todo el país a protestar para prevenirle a Trump de su implementación. Nadie sabe cómo se llevaran a cabo estas medidas o si finalmente se llevaran a cabo. Como suele ocurrir los candidatos durante su campaña electoral anuncian una agenda ambiciosa diseñada para atraer los votos y ser elegidos pero en la práctica no se realizan cuando el gobernante confronta otra realidad una vez que toma posesión de gobierno. Por ejemplo Obama anuncio que cerraría la prisión de Guantanamo en el primer día de su presidencia pero después de 8 años eso no se ha realizado y todo indica que dejara el gobierno sin que esto suceda.

Si bien es cierto que el Presidente Obama ha tenido un congreso en contra que no le permitió realizar muchas de los proyectos que tenía en su agenda como la reforma migratoria, por ejemplo, y Trump si tiene el congreso a su favor los republicanos están divididos y no tienen una buena relación con Trump, aspiran a una reelección en dos años y los demócratas en el senado podrían mantener una solidad oposición que demandara una gran capacidad de negociación y persuasión del presidente para lograr pasar sus proyectos, algo que Trump hasta ahora no ha demostrado poseer. Esta se supone es la labor del vicepresidente Mike Pince, miembro del Tea Party extremadamente conservador y cuya labor sería la de oficiar de puente entre el congreso y Trump, pero tampoco ha podido explicar el futuro de los indocumentados que viven en Estados Unidos bajo una presidencia de Donald Trump.

Mucho está por verse porque Trump nunca especifico como se van a implementar estas políticas radicales e impopulares. Solo queda esperar y sumarse a las protestas que las organizaciones de inmigrantes y derechos humanos promueven en todo el país para defender los derechos de los inmigrantes que están en un grave peligro.

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